Seúl quiere dar un giro verde a su economía
Seúl ha lanzado un plan económico basado en la tecnología verde y la eficiencia energética. El presidente Lee Myung-bak eligió el 15 de agosto de 2008, el mismo día en que se festejaba el 60 aniversario de la creación del país, para anunciar su plan sobre el Green Growth o el Crecimiento Verde. «No es otro programa ambiental más para remediar la polución. Es un nuevo paradigma. Mantendremos la productividad económica minimizando el uso de energía y recursos y convertiremos el área ambiental en un motor de la economía», reza el discurso oficial.
Durante un encuentro con EL MUNDO, el primer ministro, Han Seung-soo, se reafirma en el reto: «Obama anunció un plan económico verde nada más llegar a la Casa Blanca. No es que nos copiara, pero Corea ya lo había puesto en marcha meses antes». Corea es la 12ª economía mundial, líder en sectores como los semiconductores o el naval.
Empresas como Hyundai, Kia, Daewoo, Samsung o LG muestran el éxito de las últimas décadas. Uno de los retos para esa industria es reducir su dependencia energética exterior, que llega al 97%, básicamente por las importaciones de petróleo. La intención es llegar a un 10% de renovables en 2030 y construir nuevas nucleares para que provean el 30% de la electricidad. Fuentes libres de CO2 para una «economía baja en carbono», según el primer ministro. (EL MUNDO)
Puertollano: de la mina a las renovables
El pueblo de las dos mentiras se rebela contra los estereotipos. De él dicen las malas lenguas que ni es puerto ni es llano, pero Puertollano engaña como algunos espejos. El AVE le ha dado nueva vida, pero también una equívoca visibilidad. Desde los amplios ventanales del tren de alta velocidad se vislumbran vestigios del pasado minero de la segunda urbe de Ciudad Real: siluetas de castilletes, una montaña de escoria y cenizas (El Terry) de las explotaciones canceladas, ruinas de tinglados y de habitáculos que eran casas, amén de las grandes cuencas a cielo abierto, como ojos ciegos, que dieron sobrenombre al lugar e hicieron correr la plata por cerros y lomas. El sol campa inmisericorde donde antaño tuvo asiento un genuino poblachón manchego. Pero Puertollano, con una población «estancada» en las 50.000 almas, ha sabido ser fiel a sí misma haciendo de la energía que mueve el mundo su resorte, y del sol negro del carbón y del petróleo ha optado por mirar de frente a la misma estrella que le frió los sesos a don Quijote (así se llama el flamante y despejado aeropuerto provincial) para convertirse en polo tecnológico de las energías renovables que, como la del astro rey, parecen limpias e inagotables.








