Archive for September 8th, 2009
La fotovoltaica, diez veces más cara que la convencional
El sobrecoste de producir electricidad mediante energía solar fotovoltaica es diez veces superior al de producirla a través de energías más convencionales (fueloil, gas, hidráulica, carbón y nuclear). En el caso de la energía eólica, ese sobrecoste es de dos veces. Ambos datos se recogen en el último informe 19/ 2009 de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). El todavía incipiente desarrollo tecnológico de estas energías – en el caso de las placas solares, estas se fabrican mayoritariamente en China-explica ese diferencial de coste en la producción. En concreto, y según datos de la Comisión, el coste de la electricidad en España es de 42 euros por MWh, mientras que el de la solar fotovoltaica es de 452 euros por KWh, y el de la eólica, de 82 euros por KWh. En el informe de la CNE antes mencionado se recoge también la partida presupuestaria que el Gobierno ha destinado este año al fomento de las energías renovables, que asciende a 4.000 millones de primas, de las que 1.692 millones corresponden a fotovoltaica. … (LA VANGUARDIA)
Una planta que transforma la biomasa en energía eléctrica
Antes de la revolución industrial, época en la que comenzaron a emplearse mayoritariamente los combustibles fósiles, la materia orgánica de origen vegetal y animal era la principal fuente energética. Actualmente, con el auge de las renovables, la biomasa ha saltado de nuevo a la palestra como un potencial recurso que contribuye a reducir las emisiones de CO2. Pero, aunque sus ventajas son numerosas, en España tan sólo equivale al 2,9 por ciento respecto del total de consumo de energía primaria, incluidas las convencionales.
Los combustibles procedentes de biomasa aptos para producir electricidad y calor son de lo más diverso y van desde los residuos forestales y agrícolas a los ganaderos, pasando los restos de las industrias agroalimentarias, como cáscaras de frutos secos, huesos de aceitunas o el orujo de uva, entre otros. La forma más eficiente de usarla, independientemente de la tecnología elegida, es la cogeneración, ya que a través de este proceso, junto con la electricidad, se aprovecha también el calor que se genera como producto secundario. Y dentro de esta categoría se incluye la planta que el grupo mallorquín ARC Renovables construirá en S’Aranjassa, en los terrenos anexos a la depuradora de EMAYA EDAR PALMA II, y que destinará el calor residual procedente de la producción eléctrica a los procesos de fabricación de pellet.
El pellet –bolas o cilindros elaborados por la comprensión de desechos procedentes de la madera o de restos forestales–, se usa como combustible sustituyendo al gasoil, el gas natural, el propano o el carbón.
Este proyecto, pionero en España y que la empresa prevé que esté concluido en 2010, consta de dos instalaciones: una planta de producción de pellets y una planta de producción de energía eléctrica a partir de biomasa. La materia prima utilizada para la fabricación de pellets y energía eléctrica será la biomasa procedente de actividades agrícolas y forestales, originada durante las podas de árboles y en fases de transformación de productos agrícolas. Está previsto valorizar anualmente alrededor de 25.000 toneladas de biomasa; de las cuales, en un principio, unas 6.500 se destinaran a la producción de pellets y unas 18.500 a la producción de energía eléctrica y generación de calor.
Un paso previo a la producción de este material y de la energía eléctrica será el proceso de selección, clasificación, trituración, cribado y secado de la biomasa, para dejarla en las mejores condiciones para su uso como fuente renovable. Para obtener la energía eléctrica y el calor necesarios para los procesos de peletización y secado de la biomasa, se creará una instalación de cogeneración de la que se obtendrá biogas.
El sistema de gasificación de la biomasa se empleará para la producción de energía eléctrica. Se trata de un método de conversión energética que transforma esta materia en un gas combustible que se introducirá en un motor para generar electricidad y calor. La planta tendrá una potencia eléctrica de 1,5 MW. El gasificador, aunque ya funciona en países como Alemania, Finlandia o Suecia, no existe en España, y representa una de las tecnologías más avanzadas a nivel mundial en este campo, ya que no genera alquitranes y puede aprovechar todos los tipos de biomasa.
Los pellets fabricados se usaran como alternativa al combustible fósil en calefacciones. La energía eléctrica producida por la planta a partir de la valorización energética de la biomasa supone un ahorro en emisiones de CO2 equivalente a 16.020 toneladas año. Además hay que sumarle el ahorro de CO2 generado por la cogeneración, equivalente a 6.355 toneladas al día. (EL MUNDO)
