Archive for November 9th, 2009
Las eléctricas cubren la caída de demanda de luz con las renovables
“El pasado 23 de octubre el 50% de la electricidad que se consumió en España procedió de fuentes renovables. Esto es la primera vez que ocurre en la historia de España”. Con esta realidad, Miguel Sebastián, ministro de Industria, Comercio y Turismo, mostró la pasada semana cómo la energía verde va ganando terreno. Lo habitual es que la energía ecológica instalada en el país (eólica, fotovoltaica y solar termoeléctrica…) represente de media un 25% de la demanda nacional.
Según los datos registrados por Red Eléctrica Española, a finales del 2008 había instalados 38.883 megavatios (MW) de potencia procedentes de las renovables. Sólo entre la solar y la eólica sumaban 8.556 megavatios en el 2004, cifra que se duplicó con creces en cuatro años, ya que el año pasado ambas fuentes alcanzaron los 19.450 MW. En lo que va de año, se han estabilizado (19.634 MW), ya que el año pasado se cortaron de lleno las primas a las inversiones solares y la falta de financiación ha paralizado algunos parques eólicos.
Poco a poco, los molinos de viento y los paneles fotovoltaicos han ido poblando la geografía española y la energía procedente de estas fuentes, por ley, tiene prioridad a la hora de entrar en el sistema de distribución, frente a la que se origina por otras fuentes (excepto las nucleares) como la procedente del carbón, la hidráulica, o la del gas, que se quedan a la espera de que mejore la demanda.
Si al incremento de consumo verde en el 2009 se añade la caída acumulada de demanda de luz en España, de en torno al 5% – provocada por la crisis y la bajada de consumo en el sector industrial-,se da el caldo de cultivo para que las grandes empresas del sector se replanteen su estrategia. Entre los cuatro grandes grupos empresariales que se reparten mayoritariamente el mercado – Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Unión Fenosa y HC Energía-han ganado 6.185 millones de euros en los primeros nueve meses de este año y sus ventas, en conjunto, suman 59.940,7 millones de euros.
Buena parte del negocio de estas grandes empresas procede del mercado regulado, lo que hace que el lobby de las grandes ande todo el día a la greña con el Gobierno central. La batalla que libran ahora es cómo se les compensará por quemar carbón nacional.
El consumo de energía verde en España (46.750 GWh, según consta en los datos de la CNE) en el 2009 ha supuesto para el bolsillo de todos los consumidores 3.658 millones de euros en lo que va de año por las primas que reciben, con lo que las grandes compañías también tratan de rascar beneficios económicos a toda costa de este mercado.
En este contexto, hay que añadir, además, que otros grupos industriales como Acciona, ACS, Abengoa o Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) se van haciendo un hueco en el tablero energético, con lo que las compañías eléctricas tradicionales encuentran cada día más trabas en el camino para incrementar sus márgenes de beneficios.
Por ello, todas piensan en potenciar sus respectivas divisiones de energías renovables o preparan planes estratégicos con filiales externas, como ya hizo Iberdrola en su día.
Endesa, Acciona y Gas Natural-Unión Fenosa han dicho estos días – en las respectivas presentaciones de sus cuentas de los nueve primeros meses de año-que preparan nuevos planes estratégicos, que estarán listos para finales de este año 2009 o a muy tardar para principios del 2010.
Esta realidad parece una paradoja. Por una parte, el lobby de las grandes eléctricas presiona al Gobierno para que reduzca las primas al régimen especial, mientras que, por otra, trata de sacar tajada del futuro verde. Por ello, PSOE, PP y CiU trabajan para crear un pacto energético en el que se defina qué mix (combinación) es el más adecuado para el mercado español. (LA VANGUARDIA)
Google apuesta por investigar en las energías renovables
Google ha decidido ensanchar sus horizontes y subirse decididamente a la revolución energética. El gigante de internet formuló hace dos años una utópica ecuación (RE-C) y ha reclutado cerebros de todo el mundo para avanzar a todo tren hacia la meta: Renovables más baratas que el Carbón.
“Existe una gran posibilidad de llegar a ese punto de inflexión en cinco años”, anticipa a EL MUNDO Bill Weihl, el cerebro verde de Google. “Puede que tardemos algo más, pero estamos decididos a apostar por ideas innovadoras en todo el abanico de las renovables”.
A través de su rama filantrópica, Google.org, la compañía destinó el año pasado 45 millones de dólares a la investigación en energía solar térmica, eólica y sistemas geotérmicos mejorados (EGS). También ha invertido en ‘startups’ como eSolar o BrightSolar, y en los últimos meses se ha lanzado al campo de la eficiencia energética con el PowerMeter, un software que permite controlar desde un ordenador portátil (y en el futuro, desde un teléfono móvil) el consumo energético en los hogares en tiempo real.
La reconversión de Google empezó desde dentro. La llegada a Mountain Valley de Bill Weihl, ex profesor del Instituto Tecnológico de Massachussetts, se tradujo en el rediseño del centro de datos (con un ahorro del 50% de la energía) y en la instalación de uno de los mayores tejados solares de EEUU, con placas fotovoltaicas capaces de generar 1,6 megavatios.
El propio Larry Page, cofundador de Google, entró en la dinámica y anunció su intención de “aplicar la misma creatividad e imaginación al reto de generar energía renovable a gran escala”. El reto, anunció, es llegar a producir un gigavatio de energía limpia (suficiente para abastecer San Francisco) a un precio más barato que el carbón.
La función de Weihl, elevado a la categoría de zar de energía verde de Google, consiste ahora en acelerar esa búsqueda, con la mirada puesta en la energía termosolar. Su objetivo es reducir un 50% o incluso un 75% el coste de los heliostatos (o espejos) usados para llevar a ebullición el agua y generar electricidad con vapor. Google está experimentando con materiales innovadores e intentando maximizar la eficiencia de otros componentes del sistema para cruzar la frontera de los cinco centavos por kilovatio/hora.
“Se trata de un programa piloto y aún no hay resultados” , advierte Weihl, que no oculta su deseo de ver al Gobierno invirtiendo de 20.000 a 30.000 millones de dólares en ideas de alto riesgo en renovables. “Obama ha dado un primer paso hace 15 días, cuando destinó 137 millones de dólares a 37 universidades y empresas que trabajan en I + D, pero hace falta más dinero si queremos combatir el cambio climático”.
Mientras se resuelve la ecuación, Google ha puesto todas las energías en el proyecto PowerMeter, que arranca en unos meses en Estados Unidos, Alemania, India y Canadá. Es un software que, usando dispositivos caseros o las redes inteligentes de las eléctricas, podrá informar del consumo energético de casa minuto a minuto. “La factura eléctrica ha sido siempre un punto oscuro para los consumidores”, afirma el padre de la idea, Ed Lu, ex astronauta de la NASA e ingeniero-jefe de Google. «Con el PowerMeter somos capaces de visualizar el gasto y corregir malos hábitos energéticos».
Lu abre de su portátil y hace el chequeo a distancia de las últimas 24 horas de consumo en su propia casa, en Silicon Valley. “La información será una de las claves de la próxima revolución energética”, vaticina. “Imagina el efecto multiplicador de millones de hogares ahorrando el 15% de energía todos los meses“. (EL MUNDO)
