Es sólo cuestión de ponerse: España tiene la materia prima suficiente para suplir con biogás limpio el 12% del consumo anual de gas natural. Los casi 83,5 millones de toneladas de residuos agroalimentarios que se generan cada año servirían para producir 8.000 millones de metros cúbicos anuales de energía renovable. Así lo anuncia el informe de PSE Probiogás, un proyecto cofinanciado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y cuyos resultados han sido presentado hoy en Valencia.
En un mundo que exige cada vez más la incursión de las fuentes renovables en el mercado energético, España se sitúa en una posición privilegiada en materia de biogás, según Ana Lancha, del citado ministerio. El motivo es la intensa actividad agroalimentaria en nuestro país, que genera unos residuos que son potencialmente reconvertibles en un gas limpio y sin emisiones de gases de efecto inverandero. La transformación tiene lugar gracias a un proceso de fermentación conocido como codigestión anaerobia.
Se trata de crear gas a partir de cáscaras de naranja o cualquier otro residuo orgánico. No es ciencia ficción y, de hecho, es ya una realidad en países europeos como Alemania, Austria, Dinamarca o Suecia, donde el biogás representa la primera alternativa al gas natural, aunque su uso se hace en forma de electricidad. (EL MUNDO)
