La Central de Biomasa de Briviesca (Burgos) produce en pruebas sus primeros cinco megavatios
La Central de Biomasa de Briviesca (Burgos) construida y gestionada por Acciona, que ha comenzado a funcionar en periodo de pruebas, ya ha producido sus primeros cinco megavatios, según informaron a Europa Press fuentes de la empresa.
Marina d’Or Energías Renovables acuerda con la italiana Hergom Alternative la distribución de calderas de biomasa
La empresa Marina d'Or Energías Renovables y la fabricante italiana de calderas de biomasa Hergom Alternative acaban de firmar un convenio por el que la firma española distribuirá diferentes productos de la transalpina con el fin de "dar un paso más en su apuesta por la innovación y la protección del medio ambiente", ha informado este viernes la compañía castellonense en un comunicado.
Cen Industrial incorpora a su catálogo las plantas de cogeneración de biomasa Kohlbach
La empresa cántabra de energías renovables Cen Industrial ha incorporado a su catálogo las plantas de cogeneración de biomasa Kolhbach, empresa considerada un referente para las energías limpias procedentes de la madera y en la investigación en este campo.
La biomasa: el fracaso del Plan de Energías Renovables
No pasa desapercibida la campaña televisiva que ha lanzado el Ministerio de Industria para fomentar el uso de la biomasa como fuente de energía. «El calor sostenible llega a tu hogar», reza el anuncio. «Biomasa: la energía que nos da la naturaleza con lo que a ella le sobra». Sin embargo, atendiendo a las cifras que prevé el Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010 para esta tecnología -que produce electricidad y calor mediante la quema de restos agrícolas o forestales- y a su estado de desarrollo actual, parece que la campaña llega un poco tarde. Según el documento elaborado por el Gobierno, la Biomasa debería producir en España el 47,78% de la energía renovable en 2010. Y, a un año de la finalización del PER, apenas alcanza una cuarta parte de ese objetivo.
«Del 41,2% que suponen la biomasa y el biogás para alcanzar el objetivo de generación de electricidad renovable fijado por el PER sólo se ha aportado un 12,5%», asegura Manuel García, presidente de la sección de Biomasa de APPA, la patronal de las energías renovables en España. Aún quedan por instalar 815 megavatios (MW) de biomasa para lograr los objetivos y al ritmo actual se tardaría 11,2 años en alcanzar esa cifra. «No se va a alcanzar el objetivo del PER y si esto es así podemos decir que el plan ha fracasado», dice García.
Si la desatención de la biomasa es llamativa en lo que a producción de electricidad se refiere, aún lo es más si se miran los objetivos de los usos térmicos de esta tecnología, es decir, aquella destinada a la calefacción o el agua caliente de los hogares. Los objetivos fijados por el PER para los usos térmicos de la biomasa suponen más del 90% del total, siendo el restante 10% para la solar térmica de baja temperatura, cuya instalación para calentar el agua sanitaria es hoy obligatoria en toda nueva construcción debido al Código Técnico de la Edificación. Se entiende, por tanto, que el crecimiento de esta última tecnología haya sido enorme y el de la biomasa casi inapreciable.
Del 90% a menos del 1%
A pesar de campañas publicitarias como la ya citada, la patronal de las energías renovables asegura que el crecimiento de la biomasa para usos térmicos ha sido tan testimonial que ni siquiera dispone de una cifra orientativa del porcentaje que supone esta tecnología en la actualidad. «Sin duda será menor del 1%», aseguran desde APPA.
El incumplimiento de los objetivos para la biomasa no significa que no se puedan alcanzar los objetivos totales del 30,3% de la electricidad procedente de fuentes renovables que fija el PER para 2010. De la misma forma que la biomasa se ha dejado de lado, otras fuentes como la solar termoeléctrica o la eólica han tenido crecimientos por encima de lo que contempla el plan.
Para Manuel García, el estancamiento de esta forma de generación tiene importantes consecuencias no sólo en el sector energético sino también en el social y en el ambiental. «El despegue definitivo de la biomasa para alcanzar los objetivos para 2010 atraería inversiones por más de 4.000 millones de euros, crearía 24.000 empleos en el mundo rural y ahorraría la emisión de 14,6 millones de toneladas de CO2», dice. Además, según un informe de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, se podrían evitar entre un 50 y un 70% de los incendios forestales cada año gracias al valor añadido que esta tecnología le da a terrenos cada día más abandonados y a la retirada del campo del combustible agrícola y forestal que propicia.
La biomasa es una tecnología fácilmente gestionable ya que no depende de factores meteorológicos para producir y puede generar una media de 8.000 horas anuales, mientras que la eólica, por ejemplo, lo hace menos de 3.000 horas cada año. «Pero las administraciones no están siendo todo lo ágiles que debieran», dice García. «No se entiende cómo puede ser la tecnología renovable sobre la que descansa el PER hasta 2010 y a su vez sea la que menos se ha desarrollado en los últimos años», lamenta Manuel García. «Por ello pedimos coherencia entre los objetivos establecidos por el Gobierno y las políticas de apoyo al sector».
«El Gobierno va a fomentar esta fuente todo lo que pueda debido a su potencial dinamizador del mundo rural», asegura a ELMUNDO.es Jaume Margarit, director de Energías Renovables del IDAE, dependiente del Ministerio de Industria. Desde APPA biomasa confían en que esa voluntad se vea reflejada en la futura Ley de Energías Renovables y durante la presidencia española de la UE en el primer semestre de 2010. (EL MUNDO)
El olivar podría producir 803 ktep/año, la quinta parte de la biomasa potencial generada en Andalucía
Andalucía cuenta con un potencial de biomasa de 3.447 kilotoneladas equivalentes de petróleo (ktep/año), de las que el 25 por ciento corresponden sólo a los residuos generados por el olivar, un total de 803 ktep/año, lo que supone capacidad para generar casi el cinco por ciento del consumo de energía primaria de la región en 2007, según un estudio realizado por la Agencia Andalucía de la Energía, organismo adscrito a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.
El estudio, recogido por Europa Press, apunta a la biomasa como la fuente renovable que una mayor cantidad de energía puede aportar al sistema en Andalucía. El aprovechamiento energético de esta biomasa permite la sustitución de combustibles fósiles, un mayor autoabastecimiento y diversificación energética, además de contribuir al mantenimiento de la actividad en zonas rurales.
Una planta que transforma la biomasa en energía eléctrica
Antes de la revolución industrial, época en la que comenzaron a emplearse mayoritariamente los combustibles fósiles, la materia orgánica de origen vegetal y animal era la principal fuente energética. Actualmente, con el auge de las renovables, la biomasa ha saltado de nuevo a la palestra como un potencial recurso que contribuye a reducir las emisiones de CO2. Pero, aunque sus ventajas son numerosas, en España tan sólo equivale al 2,9 por ciento respecto del total de consumo de energía primaria, incluidas las convencionales.
Los combustibles procedentes de biomasa aptos para producir electricidad y calor son de lo más diverso y van desde los residuos forestales y agrícolas a los ganaderos, pasando los restos de las industrias agroalimentarias, como cáscaras de frutos secos, huesos de aceitunas o el orujo de uva, entre otros. La forma más eficiente de usarla, independientemente de la tecnología elegida, es la cogeneración, ya que a través de este proceso, junto con la electricidad, se aprovecha también el calor que se genera como producto secundario. Y dentro de esta categoría se incluye la planta que el grupo mallorquín ARC Renovables construirá en S’Aranjassa, en los terrenos anexos a la depuradora de EMAYA EDAR PALMA II, y que destinará el calor residual procedente de la producción eléctrica a los procesos de fabricación de pellet.
El pellet –bolas o cilindros elaborados por la comprensión de desechos procedentes de la madera o de restos forestales–, se usa como combustible sustituyendo al gasoil, el gas natural, el propano o el carbón.
Este proyecto, pionero en España y que la empresa prevé que esté concluido en 2010, consta de dos instalaciones: una planta de producción de pellets y una planta de producción de energía eléctrica a partir de biomasa. La materia prima utilizada para la fabricación de pellets y energía eléctrica será la biomasa procedente de actividades agrícolas y forestales, originada durante las podas de árboles y en fases de transformación de productos agrícolas. Está previsto valorizar anualmente alrededor de 25.000 toneladas de biomasa; de las cuales, en un principio, unas 6.500 se destinaran a la producción de pellets y unas 18.500 a la producción de energía eléctrica y generación de calor.
Un paso previo a la producción de este material y de la energía eléctrica será el proceso de selección, clasificación, trituración, cribado y secado de la biomasa, para dejarla en las mejores condiciones para su uso como fuente renovable. Para obtener la energía eléctrica y el calor necesarios para los procesos de peletización y secado de la biomasa, se creará una instalación de cogeneración de la que se obtendrá biogas.
El sistema de gasificación de la biomasa se empleará para la producción de energía eléctrica. Se trata de un método de conversión energética que transforma esta materia en un gas combustible que se introducirá en un motor para generar electricidad y calor. La planta tendrá una potencia eléctrica de 1,5 MW. El gasificador, aunque ya funciona en países como Alemania, Finlandia o Suecia, no existe en España, y representa una de las tecnologías más avanzadas a nivel mundial en este campo, ya que no genera alquitranes y puede aprovechar todos los tipos de biomasa.
Los pellets fabricados se usaran como alternativa al combustible fósil en calefacciones. La energía eléctrica producida por la planta a partir de la valorización energética de la biomasa supone un ahorro en emisiones de CO2 equivalente a 16.020 toneladas año. Además hay que sumarle el ahorro de CO2 generado por la cogeneración, equivalente a 6.355 toneladas al día. (EL MUNDO)
Iberdrola Renovables inaugura en Guadalajara la primera central de biomasa forestal de España
Iberdrola Renovables inauguró hoy en Corduente (Guadalajara) la primera central de biomasa forestal de España que, situada junto al Parque Natural del Alto Tajo, constituye la primera instalación del país que utiliza únicamente residuos forestales para generar energía eléctrica, con la principal función de evitar incendios y plagas.
La ejecución de este proyecto, que se ha puesto en marcha tal y como estaba previsto a los dos años de empezar su planificación, ha sido posible gracias al esfuerzo y la colaboración de la Junta de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Corduente.








